Descripción
Este tlacuache de barro no solo decora: nace de una leyenda antigua. Robó el fuego a los dioses y lo escondió en su cola; por eso quedó pelona y marcada por el calor. Hecho y pintado a mano. Solo elaboramos 50 piezas al año, cada una artesanal; casi todas encuentran dueño antes de salir del taller. Si quieres una, mándanos mensaje para apartar la tuya.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.